Beneficios de reservar con cierta antelación tu alojamiento para el Camino de Santiago
La primera vez que hice el Camino Francés en pleno julio aprendí una lección que me ha acompañado en cada ruta desde entonces: el reposo manda. Puedes llevar las botas más caras y el mejor chubasquero, si duermes mal, tu etapa se hace cuesta arriba. Por eso, planear dónde dormirás no es un capricho, es una forma de resguardar la experiencia. Y aunque el espíritu peregrino valora la improvisación, reservar con antelación tus alojamientos en el Camino de la ciudad de Santiago